La grandísima labor de Carlos y Pedro en San Jerónimo (Mozambique)

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La grandísima labor de Carlos y Pedro en San Jerónimo (Mozambique)

Carlos y Pedro son los sacerdotes somascos que gestionan el Hogar San Jerónimo, en Mozambique. Los somascos, casi desconocidos en España, son una Orden religiosa italiana fundada en el siglo XVI. Dedicada históricamente a cuidar a los huérfanos, en los últimos años ha dado un salto a África, donde los niños de la calle constituyen una realidad sangrante.

Ellos se ocupan cada día de dar de comer (lo que se puede) a los niños que viven en el Hogar. Para ello se levantan a las cinco de la mañana a preparar el desayuno: una taza de té aguado y una rebanada de pan. Luego llevan a la primera tanda de chicos al colegio, que empieza a las 6. A la vuelta, diariamente, celebran la misa con el seminarista que se está preparando con ellos y Vicente, sacerdote que ha llegado de Nigeria.

Compras para la comida, segunda tanda de colegiales, atención a los niños enfermos, gestiones oficiales, arreglos de instalaciones…. En la comida, compuesta normalmente de un solo plato de legumbres sin muchos aditamentos, la alegría del ambiente ayuda a llenar el estómago.

Por la tarde juegos, apoyo escolar, atención a los problemas individuales, ensayo de cantos, alguna visita de otros sacerdotes de la zona. Después de cenar tan frugalmente como en la comida, un rato de paz …No, nada de paz. Poner orden en los dormitorios, acabar de redactar informes para los servicios sociales, comunicarse con Europa por internet… Con un poco de suerte, a las 11 se van a dormir, sin haber hecho mucho caso a las propias necesidades o enfermedades, que han pasado a ser casi una incómoda anécdota (p.ej. las 17 veces que Pedro ha pasado la malaria)

Siempre con una palabra amable para los chicos, una sonrisa disculpadora, un gesto de cariño, un rato de dedicación quitado al propio descanso, un consejo oportuno. Por eso todos lo chicos le adoran; porque han encontrado en ellos unos padres con los difícilmente se puede soñar.