Proyecto de Guarderías en el Valle de “Angar Guten” (Etiopía)

Home / Cause / Proyecto de Guarderías en el Valle de “Angar Guten” (Etiopía)
44.62%

Donado: 44.62% / 16,250.00€

PROYECTO DE GUARDERÍAS EN EL VALLE DE “ANGAR GUTEN” (ETIOPÍA)

La educación, mejora en la alimentación y atención sanitaria, es fuente de vida para los menores atendidos.

Desde los años 2005 en Guten y 2009 en Mizan Teferi hasta la actualidad, la Fundación Sociedad Protectora de los Niños participa con la Comunidad Misionera de San Pablo Apóstol y María Madre de la Iglesia (MCSPA) en el desarrollo de estos proyectos. Los convenios actualmente vigentes son de 1 de enero y 17 de junio de 2014 respectivamente. Objetivos:

  • La mejora de la nutrición infantil y educación preescolar de 120 menores en Guten y de 200 en Mizan Teferi, de edades comprendidas entre cuatro y seis años.
  • La capacitación de 30 mujeres en cada uno de los centros, para mejorar la producción de alimentos y la formación sanitaria básica, incluyendo la higiene y cuidado de sus hijos.
  • La atención a 17 padres en Guten que recibieron formación agrícola.

La finalidad del proyecto es la de evitar la desnutrición infantil ofreciendo un desayuno y una comida diaria rica en proteínas a los niños, potenciando el consumo de frutas y verduras; impartir una educación básica, acorde con la edad, con clases de escritura, lectura, matemáticas, inglés y amárico y fomentar su psicomotricidad; atención sanitaria con revisiones médicas contínuas y administración de medicamentos; orientación a las madres sobre salud e higiene infantil y familiar; enseñanza de técnicas agrícolas; orientación pedagógica y psicológica; dirección y participación en obras de infraestructuras (presas de agua, caminos….) para el abastecimiento y desarrollo de la zona; realización de un plan anual, mensual, semanal y diario adaptado a preescolar con las maestras.

Los monitores comprueban cómo cada año los niños aumentan de peso y talla considerablemente después de estar unos meses comiendo en la guardería y madres que empiezan a crear huertos generando así sus propios alimentos y con ello mejoran la alimentación familiar. La mejora de la nutrición y salud de los niños que asisten a las guarderías es uno de los principales éxitos de los proyectos, gracias a la colaboración de voluntarios etíopes y extranjeros que han prestado su apoyo en la elaboración de un menú variado y completo con alimentos que se pueden conseguir en la zona y que es fácil de reproducir por las madres de los niños en sus casas.

Sólo las madres que han entendido y descubierto la relación que hay entre nutrición y salud ven la importancia de una alimentación sana, por lo que se les da regularmente charlas de nutrición, salud e higiene y se les ayuda a construir pozos que faciliten agua a varias familias para consumo y riego de sus huertos.

Otro factor importante son las revisiones médicas periódicas que han ayudado a detectar enfermedades a tiempo y poder así asegurar un tratamiento adecuado. Muchas familias carecen de agua corriente en sus casas, tienen que caminar de 30 minutos a 2 horas para traer 20 L. de agua desde un río o manantial natural lo que les hace pensar que regar es tirar el agua y les parece una barbaridad.

Hay que reseñar el apoyo de los padres que colaboran en actividades como la poda de árboles frutales, limpieza del terreno y, en general, de las instalaciones de la guardería y de las madres que asisten a los cursos de agricultura, charlas de nutrición, salud e higiene. La creación y mantenimiento de huertos familiares sigue siendo una actividad difícil de inculcar a las familias etíopes, aunque con el tiempo algunas ya producen alimentos en sus casas. Es un proceso lento el que consideren el cuidado del huerto como una actividad diaria.

Los niños son los primeros en aceptar los cambios sin prejuicios. Los pequeños de las guarderías crecen viendo los huertos, ayudando en la limpieza de las mesas después de comer, aprendiendo nuevos hábitos de convivencia, higiene y nutrición y de manera natural llevan estos hábitos a sus casas y piden a sus madres otros alimentos como remolachas y zanahorias, ayudan en las labores de la casa, piden a todos que se laven las manos antes de comer, etc…, cosa que los padres aceptan con cierta gracia y de manera positiva.

– Ver información completa del proyecto en el boletín 16/17 –