Proyecto Centro de Día Socio-Educativo Don Guanella

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PROYECTO CENTRO DE DÍA SOCIO-EDUCATIVO DON GUANELLA

Impulso de una acción pastoral, social e integral de la infancia y juventud “más necesitada y desfavorecida” frente a situaciones de marginación y “alto riesgo”, en el barrio de San Blas de Madrid.

La Asociación “AVENTURA 2000”, a través de la Congregación de los Siervos de la Caridad, “Padres Guanellianos”, desarrolla el proyecto Centro de Día D. Guanella. Forman parte del proyecto los chicos con un perfil de “riesgo de exclusión social” cuyas características son:

  • Fuerte presencia de hábitos de consumo de alcohol o drogas en la generación de sus padres.
  • Familias desestructuradas y/o mono-parentales, siendo las abuelas, en muchos casos, las acogedoras a falta de ambos padres.
  • Elevado índice de desempleo o precariedad económica; economía sumergida o subsidio social como fuente de ingresos.
  • Carencia de referentes positivos; (agresividad familiar).
  • Fracaso escolar, abandono, escasa o nula proyección futura.

La finalidad del proyecto es la de Motivar la educación escolar hacia el éxito y la proyección académica y laboral, ofrecer un espacio de acompañamiento y desarrollo psicosocial, promover hábitos saludables previniendo y evitando conductas de riesgo e implicar a las familias ofreciéndoles recursos para la educación de sus hijos.

Para ello se realizan actividades como: Apoyo escolar, motivación, orientación, refuerzo de inglés y coordinación escolar. Dinámicas de grupo, talleres temáticos y seguimiento individualizado. Actividades de ocio alternativo (urbano y de medio natural), juegos y deportes, charlas y talleres. Seguimiento y mediación. Actividades de ocio inter-generacional.

Inicio de curso 2016

ÉXITOS O DEBILIDADES DEL PROYECTO Y SUS CAUSAS.

Entre los chicos, voluntariado y contratados, existe una gran cohesión, vínculo emocional y sensación de familia, identificándose como parte de un todo que hace que la constancia y continuidad den fruto a largo plazo.

Cuando los jóvenes llegan a su mayoría de edad, siguen vinculados a la entidad y a los monitores: les informan si tienen trabajo, invitan a sus bodas, traen a sus hijos, etc. La clave es el amor ofrecido y recibido. Se trabaja desde el afecto con límites claros.

En la adolescencia, resulta complicado conseguir la permanencia. La dura competencia del consumo de drogas, el alcohol y las bandas en el barrio, hace que los menores se descuelguen y abandonen. Esto obliga a buscar nuevas estrategias y una innovación constante. Los chicos acuden de forma voluntaria, por lo que para ellos el mayor castigo es no permitirles participar. Su actitud es generalmente buena.

Los voluntarios participan de forma activa. Se sienten parte del proyecto porque planifican, ejecutan, evalúan, hacen seguimiento y acompañamiento, asumen responsabilidades y por eso su compromiso es mayor.

Al tratarse de chicos procedentes de familias multi-problemáticas, la agresividad es algo normal en sus vidas. Para relativizarlo se establecen límites claros a superar y las consecuencias de sobrepasarlos. Es fundamental exigir de forma rigurosa el cumplimiento de las normas para que entiendan lo que es un buen comportamiento. En general, son muy afectivos, como todos los niños cuando sienten cariño.

Cada año hay lista de espera y nuevas incorporaciones por el boca a boca de las familias y de varios chicos que participaron previamente. Con el impulso de las redes sociales se publican muchos comentarios positivos sobre la valoración del proyecto. La “esta de verano” es el acto por excelencia que aúna en un mismo día de encuentro a más de medio millar de vecinos.

En general, las familias son muy receptivas y participativas a nivel individual más en actividades lúdicas que formativas. Valoran la mediación, piden consejo o buscan apoyo. Consideran el proyecto como una gran ayuda.

El conocimiento del proyecto en el entorno es amplio y fuerte. Los Centros Educativos derivan al proyecto gran porcentaje de chicos e incluso se hacen planes conjuntos de intervención. La entidad es miembro del Consejo Local de Atención a la Infancia y Adolescencia de San Blas, siendo los representantes de las iniciativas sociales del Distrito en materia de menores. En noviembre de 2013 se desarrolló un Acto sobre “Derechos de la Infancia del Distrito”, constituyendo la parte troncal la voz de los adolescentes y jóvenes participantes del proyecto.

En las evaluaciones anuales, los propios chicos cuentan su experiencia y valoran el proyecto. Es la juventud la que aporta mayor grado de satisfacción: jóvenes que trabajan o que se plantean estudios superiores, que maduran, o que quieren seguir vinculados al proyecto porque quieren dar a otros niños lo que ellos han recibido.

Conseguir que se gradúen, aumenta sus posibilidades laborales. Con el grupo de jóvenes se realizan sesiones de búsqueda activa y distintos tipos de formación, desconociendo en qué porcentaje consiguen trabajo. La media de los que continúan como voluntarios, tras cuatro generaciones, es del 75%.

Se pretende incrementar la atención primaria. Al llegar a la mayoría de edad muchos se van de casa sin alternativa y mal- viven en pisos compartidos y a veces en entornos dañinos. No es fácil encontrar “pisos de transición” para jóvenes en dificultad, e incluso inmersos en ambientes de violencia.

– Ver información completa del proyecto en el boletín 16/17 –